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Fuertemente custodiado llegó Castillo al mismo penal donde cumple condena Alberto Fujimori (su contrafigura política por «accidente»)

El destituido presidente peruano, Pedro Castilllo, fue conducido el miércoles al penal de Barbadillo, en el distrito limeño de Ate, en el que también está recluido el expresidente Alberto Fuijimori, quien cumple su condena de 25 años de cárcel, mientras es procesado por rebelión y conspiración.

Después de permanecer varias horas detenido en la Prefectura de Lima, Castillo fue conducido en medio de un fuerte resguardo a un cuartel policial en el distrito del Rímac para abordar un helicóptero que lo llevó al penal de Barbadillo, como se conoce a la prisión policial ubicada en la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía (Diroes).

Según pudo constatar EFE, Castillo salió esposado de la Prefectura de Lima. Mientras era conducido a este establecimiento, un equipo del Ministerio Público, encabezado por la fiscal general, Patricia Benavides, y de la Policía Nacional hacía su ingreso al Palacio de Gobierno, como parte de las diligencias preliminares contra Castillo por los presuntos delitos de rebelión y conspiración.

El Ministerio Público anunció el inicio de pesquisas preliminares mientras Castillo permanecía detenido en la Prefectura por presuntamente «quebrantar el orden constitucional», después de dictar el cierre temporal del Parlamento y la instauración de un Gobierno de emergencia nacional.

Esa orden ha sido interpretada mayoritariamente como un intento de golpe de Estado, incluso por los miembros de su gabinete. La medida no obtuvo el aval de la mayoría de los ahora exintegrantes de su Gobierno, ni tampoco de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, el Tribunal Constitucional y el Poder Judicial.

Pedro Castillo, que venció a Keiko Fujimori en las elecciones de 2021 y cuestionó los abusos, el golpe de Estado y las acciones del gobierno de su padre (Alberto Fujimori) en la década de los 90, quebró ayer el orden constitucional e intentó cerrar el Legislativo, como lo hizo el primer Fujimori hace 30 años, preso desde 2007 por corrupción y violaciones a los derechos humanos ocurridas durante su mandato.

LB / EFE