Cocinar o hacer delivery: Así se reinventan algunos venezolanos para subsistir en medio de la pandemia

Profesionales y técnicos venezolanos tratan de subsistir con la preparación de dulces, la fabricación de juguetes o las ventas de productos de limpieza, en la medida que la cuarentena que busca contener el brote del coronavirus ha debilitado más una economía que lleva seis años de recesión.

Frente a una inflación anual superior al 3.000% y el cierre de muchas empresas e instituciones estatales, varios profesionales han apartado sus títulos universitarios y se han reinventado como emprendedores que venden productos en bolívares y en divisas llegar a fin de mes en una economía en la que las transacciones con dólares son cada vez mayores.

Uno de ellos es José Ibarra, un profesor universitario con un salario que no supera los 4 dólares al mes. Aunque durante parte de la cuarentena dio clases online, buscó aumentar sus ingresos con la venta de artículos de limpieza.

Sus primeros clientes fueron colegas, profesores universitarios, y luego “con el boca a boca” consiguió más compradores en zonas del oeste y sur de Caracas. La distribución la hace con ayuda de su sobrino, y cuando él no puede, Ibarra utiliza el transporte público.

“Con varios clientes incluso ahora tengo cronogramas de venta, pues varios compran los días que les llega el agua”, dijo el educador, acostumbrado como muchos habitantes de la ciudad y otras zonas del país a enfrentar racionamientos semanales de servicios básicos.

Millones de latinoamericanos de clase media están siendo arrastrados a la pobreza porque el COVID-19 ha puesto al descubierto la fragilidad de las sistemas de seguridad social de la región.

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida, realizada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, reveló en julio que por los efectos del COVID-19 en la economía, un 43% de los hogares venezolanos reportaron pérdida de ingresos.

En la crisis “algunas personas sin dejar su trabajo habitual buscaron otras fuentes de ingresos, pese a que deben sortear obstáculos como la falta de gasolina, las limitaciones del transporte o conseguir billetes en efectivo”, dijo la socióloga y profesora, Lissette González. “Si bien muchos se han reinventado, otros no han podido y los hace más vulnerables”.

Fuente: Reuters

 

(Visitas 1 Fecha, 1 visitas hoy)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los Benjamins