Colombia afronta este miércoles su tercera huelga general en 14 días

La primera movilización contra el Gobierno de Iván Duque en Colombia, el pasado 21 de noviembre, activó una oleada inédita de protestas que se convirtió en una catarata de convocatorias sindicales, estudiantiles y ciudadanas.

El paro nacional de la semana pasada tuvo un seguimiento mucho más desigual, pero los líderes de las marchas volvieron a convocar otro tras fracasar este martes la cita de la mesa de diálogo entre el Ejecutivo y el comité que vertebra las marchas. Este último llamamiento medirá su resistencia en las calles.

“Esta segunda sesión de exploración aún no ha llegado a acuerdos porque tenemos discrepancias”, señaló Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). “Mantenemos el criterio de que esta negociación la haremos en el contexto de las movilizaciones que estamos realizando”, continuó. El mandatario empezó una “conversación nacional” a largo plazo con los distintos actores, con una agenda que terminará en marzo, y rechaza, asegura, entablar un diálogo “sobre la base de ultimátum y exigencias”. La protesta social fue, desde que asumiera el cargo en agosto de 2018, uno de los primeros frentes de su mandato. Sin embargo, en esta ocasión el impulso trascendió las demandas sectoriales.

Detrás de esas reclamaciones existe un malestar alimentado en esencia por la desigualdad y la política económica del Gobierno, bautizada como paquetazo. A eso se añaden los anhelos de importantes sectores de la sociedad relacionados con la aplicación de los acuerdos de paz con las FARC y la preocupación por la actuación de las fuerzas de seguridad. “Exigimos las mayores garantías en términos de que el Esmad [Escuadrón Móvil Antidisturbios] no esté presente. Nosotros vamos a hacer unas marchas en paz, coloridas, con mucho ambiente navideño. Nos vamos a volver a encontrar con el Gobierno el jueves a las dos de la tarde”, agregó Orjuela al término de la reunión con Diego Molano, responsable de diálogo social de la presidencia.

El Escuadrón Móvil Antidisturbios es la unidad más cuestionada de la Policía por casos de represión como el que provocó la muerte del joven Dilan Cruz, un estudiante de 18 años que recibió el disparo de un agente durante una marcha. Pero las autoridades declinaron la petición. Duque lleva dos semanas poniendo el foco en los episodios de violencia y vandalismo pese a que las movilizaciones han sido en su gran mayoría pacíficas y festivas. Y el domingo cifró las pérdidas en un billón de pesos (unos 300 millones de dólares) en una semana.

Fuente: El País

 

 

(Visitas 1 Fecha, 1 visitas hoy)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los Benjamins