El tamaño de los testículos determina el atractivo de los hombres

Para sorpresa de muchos hombres, tener un aparato reproductor masculino más grande no es garantía de éxito para tener relaciones sexuales. Así lo establece un estudio de la Universidad de Australia Occidental (UWA) y la Universidad de Zúrich, que investigaron los indicadores de virilidad entre primates.

El estudio, publicado en “Proceedings of the Royal Society B”, se centró en la variación en el tamaño de los testículos y en la belleza masculina. El estudio revela que los primates que son considerados “más atractivos” tienen los testículos más pequeños. Eso se debe a que les permite investir mayor potencial genético en el atractivo externo.

De acuerdo a los científicos, la competencia a la que se enfrentan los primates les lleva a portar adornos sexuales. De esta maneras hay algunos que se vieron potenciados sus características físicas con el fin de atraer a las hembras, como pestañas largas o extravagantes melenas.

La explicación de estos científicos es que, al poseer mayor atractivo físico, tanto los primates como los humanos no necesitarían invertir carga genética en el tamaño testicular (ni en la producción de esperma). Por su parte, aquellos menos agraciados, con menos oportunidades de aparearse, necesitarían una mayor cantidad de esperma que aumentaría a su vez sus oportunidades de reproducción. Y para eso se necesitan testículos más grandes.

Sin embargo, como recuerdan los investigadores, el atractivo físico no es el único requisito para asegurar el apareamiento, y poseer fuerza también es necesario cuando se trata de competir por las hembras. Por ejemplo, los individuos con dientes caninos más grandes también tienen más posibilidades de tener relaciones, y por ello en teoría deberían poseer testículos más pequeños en contraposición.

Pero no es así, dado que los investigadores estudiaron esta relación, y los especímenes con dientes caninos de mayor tamaño también tendían a poseer testículos más grandes, algo a lo que no han podido dar explicación.

La investigación se basó en más de 103 especies de primates, incluidos los humanos, y demostró por primera vez que los ornamentos se producen en proporción del tamaño de los testículos y la producción de esperma, o simplemente, al menos en primates, los machos más vistosos tienen los testículos más pequeños.

Fuente: Crónica

(Visitas 36 Fecha, 1 visitas hoy)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los Benjamins