MOLKA PORN | Los videos sexuales filmados con cámaras ocultas en Corea del Sur

“Mi vida no es tu porno”, este es el lema que encabezó muchas de las manifestaciones de mujeres en Corea del Sur el año pasado ante la proliferación de vídeos sexuales grabados en plena calle sin su consentimiento, el llamado “molka porn”, que podría traducirse como “espionaje sexual”.

En la calle, aeropuertos, vestuarios de los gimnasios y hasta en los inodoros. Cualquier lugar es bueno para colocar una diminuta webcam que pase desapercibida. Una auténtica “epidemia”, como la califican muchos medios internacionales, en una nación en la que el consumo y distribución de pornografía se contempla como delito, lo que provoca que exista un negocio clandestino que mueve 22.897 millones de euros, según informa ‘Infobae’.

Desde filmar debajo de las faldas de las mujeres hasta registrar una violación: el “ molka porn ” es una epidemia difícil de controlar en Corea del Sur (Chiang Rai Times)

Los vídeos son subidos en páginas web que cobran 45 dólares (40 euros) por el contenido. Estas plataformas se abren y se cierran constantemente a causa de la persecución estatal. El aumento de este tipo de documentos audiovisuales se ha visto empujado por el alto número de smartphones que poseen sus ciudadanos y que sitúan a Corea del Sur con el mayor porcentaje de teléfonos inteligentes del mundo. De ahí que también sea una de las potencias tecnológicas más fuertes del planeta, en la que se encuentran las sedes de grandes compañías, como Samsung o Pantech Curitel.

Aunque esta forma de voyeurismo ha llegado a convertirse en “parte de la vida cotidiana”, como expresó el mismísimo presidente Moon Jae-in, se trata de un delito que tiene penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 30 millones de won, la moneda del país, que si la cambiamos a euros sería de 23.492 euros aproximadamente. Pero pocas veces se ha aplicado la ley con toda su fuerza, ya que los delitos se quedan sin castigo y en los pocos procesamientos que existen las multas acaban siendo bajas.
La Policía Nacional Coreana estima que hay hasta 18 denuncias por día relacionadas con el ” molka porn “. El gobierno de Seúl ha dedicado una partida de sus presupuestos a perseguir esta práctica, creando una fuerza de 8.000 inspectoras que recorren día a día los más de 20.000 baños públicos de las ciudades, según informa ‘The New York Times‘, para encontrar las dichosas cámaras, que pueden estar en cualquier sitio, desde relojes, hasta cigarrillos o lapiceros.
Seúl destinó 8.000 inspectoras a buscar cámaras ocultas en los 20.000 baños públicos de la ciudad.

La mayoría de las congregadas llevaban máscaras para proteger sus rostros y evitar una posible persecución, según informa el portal ‘Korea Exposé’, en un país en el que la tecnología ha penetrado tanto en la vida cotidiana que los ciudadanos son su propio sistema de vigilancia al contar con los mayores avances en telefonía móvil y webcams.
Uno de los datos más preocupantes es que el auge de este tipo de contenidos virtuales está a la par que del de delitos sexuales y acoso. Según ‘The News Lens’, entre 2012 y 2014 el crimen sexual en los trenes aumentó un 84%, la mitad de ellos realizados con cámaras espías.
Un afiche en el transporte público advierte que sacar fotos sin permiso es un delito
Fuente: Infobae
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