Consecuencias del apagón en Venezuela son comparables con un bombardeo

¿Alguna vez te has preguntado qué pasa inmediatamente después de un bombardeo y cuáles son sus consecuencias más allá de las pérdidas humanas?

Pues aunque no lo creas, lo vivido por la población en Venezuela en las últimas 72 horas es comparable con un bombardeo o un día de enfrentamiento bélico.

Uno de los primeros servicios que queda destruido es el eléctrico; ausencia de luz y oscuridad total en las ciudades, un ejemplo de ellos es Siria, cuya red eléctrica quedó destruida en casi el 80% tras 6 años de conflicto y se calcula una inversión de 4 mil millones de dólares para su reconstrucción.

A medida de que el suministro de electricidad caía en Siria, la gente tenía que apelar a la creatividad para encontrar fuentes alternativas de luz y electricidad.

Lo mismo sucedió en Venezuela los últimos 3 días. Los ciudadanos se vieron obligados a hacer fogatas, lámparas con aceite comestible, encender las luces de sus carros, incluso utilizar las baterías de los mismos para encender equipos.

La falta de electricidad trajo como consecuencia la caída del servicio de agua, sistemas bancarios, internet, telefonía celular, puntos de venta en comercios, y lo más catastrófico para un país que atraviesa una gran crisis: la descomposición de los alimentos en sus neveras.

Desde la perspectiva de las pérdidas económicas, miles de comercios en Venezuela que no contaban con planta eléctrica, perdieron mercancía de productos perecederos como carnes, vegetales, quesos, frutas, y alimentos de rápida descomposición.

Venezuela después del masivo Apagón Registrado el 07 de Marzo del 2019.

 

Tras un bombardeo, el alumbrado público y los semáforos se apagan, tal como sucedió en Venezuela. Así mismo, los hospitales y centros de salud en general quedan a oscuras ocasionando la muerte de pacientes de Terapia Intensiva o quirófanos.

Imagen de la Ciudad de Damasco después de un Bombardeo.

 

De acuerdo a un artículo publicado por la BBC en mayo del 2017, un ciudadano Sirio comentaba cómo se vivía la falta de electricidad en su país: Rompimos cosas en nuestra casa para quemarlas y usarlas como combustible. Lavábamos cada 10 a 15 días. No podíamos guardar nada en la nevera. Comprábamos comida y nos las comíamos inmediatamente. Vivíamos el día a día” expresaba Fayrou.

Hay zonas en Venezuela que previo al apagón tenía al menos una semana sin servicio de agua potable, como es el caso del este de Caracas que ya hoy cumple 10 días sin el preciado líquido y sin la posibilidad de lavar sus prendas personales.

A todas las precarias condiciones de vida de los ciudadanos tras un bombardeo, se añade el componente sicológico del terror, estrés y angustia generalizada, dado que los ciudadanos al estar incomunicados completamente como sucedió en el país, entran en un nivel de desesperación que los hace propensos a la violencia o depresión.

No se precisa aun la cantidad de pérdidas humanas registradas este fin de semana por la ausencia de luz en los hospitales y clínicas del país que no contaban con  planta eléctrica, sin embargo, lo que es indiscutible es que la pauperización de la cotidianidad de los ciudadanos tras el apagón nos hablan de que Venezuela vivió las consecuencias nefastas similares a las de un bombardeo.

Redacción LB

 

 

 

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