Cosas horribles que pueden ocurrirle a tu pene durante el sexo

El peor miedo que tienen muchos hombres es romper su pene durante el sexo. La buena noticia es que técnicamente es imposible que pase porque no hay hueso en él para que se quiebre. Lo que sí puede suceder son una serie de lesiones relacionadas con este órgano y que son igual de dolorosas y horribles.

Mientras que los moratones y los cortes menores son probablemente lo más común que te puede ocurrir (sin dejar de lado que alguien te de una patada o te des un golpe en los testículos), te contamos algunos de los accidentes que suceden muchas veces en las salas de urgencias:

Fractura de pene

La lesión más aparatosa que puedes sufrir durante el sexo. A pesar de que el pene carece de huesos, es posible que sufra algo similar a una fractura ósea en el tejido que lo forma —la túnica albugínea—, especialmente cuando está erecto y sufre una flexión o un deslizamiento inesperado.

«La lesión más frecuentemente encontrada es la fractura, la cual involucra la flexión del pene en estado erecto, ocasionando que la túnica albugínea se rompa y se produzca un hematoma extenso».

Una fractura de pene que se produce durante el sexo nunca pasa desapercibida: la primera señal de que algo anda mal es escuchar un crujido, seguido de un dolor intenso que produce la pérdida inmediata de la erección y en su lugar, un hematoma que hincha el pene por un costado. Es necesario recibir atención médica inmediata, pues la mayoría de los especialistas recomienda una cirugía para evitar problemas posteriores.

Rotura del frenillo

El frenillo es el pliegue que mantiene unido el prepucio con la parte inferior del glande. Cuando la piel que recubre el pene se retracta (aún en los hombres circuncidados), el frenillo se tensa y regresa a su posición habitual; sin embargo, durante las relaciones sexuales intensas es posible que esta membrana se separe del glande total o parcialmente.

Esta lesión suele ser dolorosa y dramática, pues desata una hemorragia que debe pararse con una maniobra manual.

Quemaduras y abrasiones

Este tipo de lesiones son provocadas por una fricción intensa durante la penetración y otras prácticas sin la suficiente lubricación. Aunque su gravedad varía, en la mayoría se trata únicamente de heridas superficiales y apenas visibles que sanan por sí mismas al cabo de un par de días acompañadas de la higiene y ventilación adecuada

Fuente: Agencias

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